El sentido de tener derecho ayuda a combatir la incomodidad de 5 segundos

Usted está participando en una reunión donde el orador usa ejemplos injustos e ingenuos de su área de experticia. Si usted no reacciona en 5 segundos, probablemente va a racionalizar su silencio y permanecer en su zona de confort. El concepto de zona de confort está muy relacionado con el concepto de la libre voluntad. Permanecer en la zona de confort no requiere de mucho esfuerzo. Confrontar a alguien, encontrar los argumentos, hablar en público requiere de energía y fuerza. No es necesario el uso de la libre voluntad para hacer aquello a lo que nos seducen nuestras debilidades. Cuando sentimos que tenemos el derecho  a confort, nos libramos de este tipo de molestias tanto como empleados como consumidores.

1. El confort del empleado

Esfuerzo para el confort

Los miembros intercambian sus esfuerzos para hacer que la cooperativa satisfaga sus necesidades. Pero esto debe darse cumpliendo con los valores y principios de cooperativas. No es justo cuando los miembros convencen a la junta que ellos tienen derechos al confort (sus necesidades) solo con la afiliación sin más. Ya que la flexibilidad y movilidad de la población permite cambios de trabajo relativamente fáciles, si una cooperativa de este tipo, u otro lugar de trabajo no satisface este derecho al confort, sus miembros no podrán reclamar y dejarán de esforzarse en sus trabajos. Ellos empezarán una nueva cooperativa o viajarán y buscarán lugares de trabajo donde su confort está garantizado.

La comodidad psicológica es más importante que la incomodidad física

Naturalmente, mudarse no es confortable, ya que está relacionado con algún nivel de miedo, pero será más confortable que quedarse en la zona de confort, mostrar iniciativa o persistir es algo que no es aceptado por los colegas. Queremos nuestras psicológicas zonas de confort y estamos atraídos a ellas por las más altas fuerzas gravitacionales que la física puede imaginar. Este fenómeno de confort tiene muchas consecuencias impredecibles para nuestro estilo de vida y nuestras formas de trabajo. Esto, es lo que finalmente, lleva a las cinco “guerras invisibles”, que hemos descrito en una de las primeras entradas, debido a que ponemos el derecho de confort sobre el nivel racional de sentido común. Si vamos a cambiar esta actitud de tener derecho tendremos que permitir la presencia del miedo en nuestras vidas laborales en misma manera que no podemos criar a los niños sin frustrarlos. Empleados y miembros tienen que ver que la amenaza mercantil, los peligrosos riesgos y la posibilidad del fracaso son inevitables y cuanto más lo comprendan, más responsables serán sus decisiones.

En alguna entrada, propongo el amor en sus múltiples aspectos como una ruta para alejar a la gente de la soledad. Propongo esto como una meta para las cooperativas, crear el medio ambiente necesario para que esto puede ocurrir.

2. Confort y el consumidor

La comodidad es provechosa

La mayoría de las empresas existen para hacer nuestra vida más cómoda.. Nuestra cultura es responsable por la promoción del derecho de confort ya que lo patrocina, y aún más, es sostenido por los negocios que obtienen ganancias de esta forma de cultura. Estos derechos causan daños debido a la venta de armas, pesticidas, medicamentos perjudiciales, pornografía, aborto, eutanasia, etc. Esto es posible porque la libertad del mercado ha eclipsado todas las demás áreas de libertad.

Comodidad en la vida cotidiana

cc by Andrew E.Larsen at flickr

Arriba, he mencionado grandes ejemplos del confort. Pero, estos mismos fenómenos ocurren en los niveles más elementales. Por ejemplo, es debido a la comodidad que usted toma una pastilla en lugar de tomar 20 minutos para preparar una mezcla de limón, jengibre y miel; en lugar de subir escaleras, toma el ascensor; en vez de caminar un kilómetro, vaya en coche. Nosotros nos sorprendimos cuando nuestro hijo de 12 años quería que le compráramos un segway, un nuevo vehículo eléctrico en dos ruedas, para que él no tuviera que caminar o ir en bicicleta a la escuela. Yo le repito de nuevo, no es un problema de varios productos, sino es un problema de que nuestra mente se basa en el confort.

Un contexto más amplio de nuestro confort

Como vamos a ver en el próxima entrada, nuestro confort está relacionado frecuentemente con el sufrimiento de otros. La vida de una persona responsable y consciente de la hipocresía contemporánea no es fácil. En Oro Negro, una película sobre la producción del café, se presentan familias que tienen que tomar una decisión difícil entre cultivar el grano de café o chat (khat) plantas para la producción de drogas. No puedo imaginar a nadie que deje de comprar el café de comercio justo, después de mirar esta película. Pero, el café barato es nuestro derecho. Toda la historia está llena de ejemplos de derechos que consideramos naturales, pero que han cambiado lentamente gracias al paciente trabajo de activistas sensibles al sufrimiento humano. Aunque desde 1981 la esclavitud no es legal en ningún país del mundo, hoy hay cerca de 30 millones de esclavos. Sólo 20 años atrás, los fumadores tenían derecho a fumar donde quisieran, pero esto ha cambiado también. Hay derechos que persisten a pesar de miles de años de acciones contrarias. Muchas de los números citados en las primeras entradas están relacionados con estas formas de confort.

Siempre que leo sobre las guerras en África o Oriente Medio, pienso en la numerosas víctimas de la explotación post-colonial de países pobres los cuales nunca son contados. Solo hasta hace pocos años atrás, Canadá, uno de los más ricos países del mundo, vendía los productos con asbestos a países pobres, habiendo descubierto que producía cáncer y estando prohibido en Canadá. Lo mismo sucede con los pesticidas, que están prohibidas en USA, pero son producidos y vendidos a países pobres con alta corrupción y laxos sistemas legales.

3. Cómo se promueve el confort y el derecho

 La gula de los inversores y sus necesidades a tener confort se logra, no sólo con la venta de los productos, sino, ante todo, con la venta del concepto de vivir en confort. Es realizado principalmente por la industria del entretenimiento y los medios de comunicación, especialmente los medios de comunicación social. Está ahí, no en las escuelas o universidades, es donde se forman nuestros conceptos de derecho y confort.

Muchos años antes solo algún producto estadounidense podría entrar al mercado cubano, los turistas del oeste y los cineastas han convencido a los cubanos que el mercado libre, la economía orientada por la gula es lo que desean.

4. Solución: Confort limitada por valores

Hay dos conceptos de ser humano. El primer concepto es un ser biológico que tiene derecho al confort y que busca maximizar los niveles 1 (animal) y 2 (posición) de felicidad a cualquier costo. El segundo concepto es una especie específica que sigue las reglas de valores humanísticos para lograr la felicidad 3 (relaciones) y 4 (trascendental) con el mínimo posible costo de otros. Tener en cuenta a otras personas se relaciona con alguna pérdida de confort y tener que lidiar con el miedo a ganar una vida mejor. Esta actitud está en el núcleo del modo de pensar cooperativamente contrario al modo de pensar corporativamente. Puede explicar también, porque las cooperativas prosperan mejor en los países en desarrollo y se transforman en compañías comunes en los países ricos del oeste.  ¿Qué pasa con su empresa?

Si usted quiere leer más sobre las investigaciones e historia acerca del sentido derecho, haga click aquí.

Como hago siempre luego de cada diagnóstico, yo le recomiendo un libro o una película relacionado con los valores y principios cooperativos. Le recomiendo este libro corto llamado “Valores” escrito por Ed Mayo (https://www.greenleaf-publishing.com/values-how-to-bring-values-to-life-in-your-business)

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